La carga inalámbrica se instala en el mercado de los smartphones

Los teléfonos celulares con carga inalámbrica comienzan a ser cada vez más comunes en el mercado. El nuevo modelo de iPhone ya admite este tipo de recarga, pero comentaristas de todo el mundo no han dejado de notar que Apple, la compañía que hizo de la innovación permanente su imagen corporativa, llega tarde y por detrás de empresas asiáticas como Samsung y Huawei.

La tecnología que permite la carga inalámbrica de los teléfonos celulares fue introducida al mercado hace algunos años pero quedó levemente estancada, y ahora está volviendo con gran fuerza. En gran medida esto se debe a la creciente popularidad del sistema Qi, que está transformándose lentamente en el estándar para este tipo de tecnologías.

De hecho una de las desventajas de la carga inalámbrica de teléfonos celulares en sus primeras versiones era la falta de un estándar lo suficientemente extendido como para ser utilizado masivamente. De algún modo, la falta de una tecnología común impidió, al comienzo, que las claras ventajas de este tipo de recarga fueran apreciadas por el gran público.

La creciente adopción del estándar Qi está logrando que cada vez más modelos de smartphones ofrezcan la opción de carga inalámbrica. Algunos expertos afirman que, de hecho, en algún momento los consumidores exigirán que todos los modelos y versiones de smartphone incluyan esta tecnología.

En una retroalimentación típica del mercado tecnológico, la penetración del estándar Qi en el mercado de los teléfonos celulares está haciendo proliferar este estándar en el mundo de los cargadores, lo cual a su vez predispone a los usuarios a adoptar dispositivos que también la utilicen. Distintos tipos de cargadores Qi comienzan a disputarse el mercado y a ser adoptados por compañías de otros ámbitos.

El caso más emblemático en este sentido tal vez sea el de Ikea. El gigante sueco ya ha introducido una serie de muebles para el hogar que pueden cargar teléfonos y otros dispositivos con tecnología Qi.

Robots voladores con energía inalámbrica

A pesar de haber comenzado a investigarse hace casi dos siglos, la transmisión inalámbrica de energía ha dado verdaderos saltos exponenciales en los últimos años. Muchos de los usos de esta tecnología están siendo probados ahora mismo, y podrían revolucionar ciertas áreas de la tecnología en los próximos años.

Uno de esos usos es, por ejemplo, el de los aparatos voladores. Ya se está utilizando la tecnología de transmisión de electricidad por láser en la fabricación de diminutos robots voladores que pueden llegar a reemplazar a los drones para la realización de ciertas tareas.

El robot inalámbrico RoboFly

Un prototipo de estos pequeños robots, del tamaño de un pequeño insecto y extremadamente liviano, utiliza energía inalámbrica a través de un láser que convierte en energía con una célula fotovoltaica. Este robot diseñado por la Universidad de Washington, llamado RoboFly, convierte los siete voltios que recibe del láser a los 240 que necesita para despegar del suelo.

Por el momento, este dispositivo volador necesita que el láser esté perfectamente alineado para su funcionamiento, pero el equipo de investigadores ya está trabajando en la posibilidad de que el mismo sistema pueda funcionar recolectando energía de las señales de radio, lo cual le proporcionaría una autonomía realmente notable.

Otros usos

Aunque no parece haber avances en el uso de esta tecnología para dispositivos más grandes, -los cuales claramente necesitan mucha más energía para funcionar-, algunas investigaciones apuntan a las plataformas de carga. Pensadas específicamente para vehículos aéreos no tripulados, también conocidos como drones, estas plataformas podrían cargar las baterías de los dispositivos sin necesidad de conectarlos a una fuente tradicional, y de este modo aumentar su autonomía de vuelo.

Muchas universidades y compañías se encuentran investigando acerca de otros posibles abordajes. Sin lugar a duda, el ámbito de los dispositivos voladores es uno de los que más se beneficiaría por el uso de la energía inalámbrica.