Nikola Tesla y la Torre Wardenclyffe

El tiempo está haciendo justicia con el legado de quien fue, durante muchas décadas, uno de los grandes genios olvidados de la historia de la física moderna, Nikola Tesla. Quien fue alguna vez un personaje desconocido para el gran público, hoy es considerado casi un héroe y muchos de sus proyectos están siendo revaluados a la luz de la era digital.

Entre los muchos inventos e investigaciones de Tesla se encuentra la ya mítica Torre Wardenclyffe, también conocida popularmente como Torre Tesla. ¿En qué consistió este ambicioso proyecto?

Wardenclyffe, el gran proyecto de Tesla

La Torre Wardenclyffe fue diseñada y construida por Tesla en los primeros años del siglo XX en la región de Shoreham, estado de Nueva York, al noroeste de los Estados Unidos. Se trataba de una estación experimental coronada por una gran torre-antena de unos treinta metros de alto, creada con la intención de transmitir señales telefónicas e incluso visuales de manera inalámbrica a través del Océano Atlántico.

En un principio, su intención fue crear una fuente de energía inalámbrica que pudiese transmitir electricidad sin cables a todas partes del mundo, basándose en sus investigaciones previas sobre el tema (incluida la célebre “bobina de Tesla”). Cuando consiguió el financiamiento necesario para construir la estación, de parte del banquero JP. Morgan, el italiano Guglielmo Marconi ya estaba teniendo gran éxito con sus primeras transmisiones radiales a través de largas distancias.

Destrucción y legado

La torre fue demolida en el año 1917 años después de que Tesla no lograra cumplir con sus objetivos y JP. Morgan le quitase su apoyo financiero. Las crecientes deudas de Tesla durante la difícil economía de guerra hicieron que el proyecto sea inviable.

Sin embargo hoy en día, mientras las ideas de Tesla sobre la transmisión de energía eléctrica inalámbrica tienen más peso que nunca, la estación de Wardenclyffe está siendo revitalizada como un museo que haga justicia al legado de este gran investigador.